Los Ninis, los tecnodependientes y los Relojes

Las generaciones Ninis, generación Y, Z, como quieran llamarle (a esos posers que nacieron de 1993 en adelante) ya no usan relojes de muñeca, lo cual es entendible, pero vamos a profundizar más allá.

El pretexto de no usar reloj de muñeca es porque fue substituido por el teléfono celular que da la hora. Los relojes personales han ido y venido a través de los siglos, principalmente por la evolución de la misma tecnología, y precisamente, la misma tecnología hará que regresen los relojes de muñeca.

Los estudiantes de secundaria y preparatoria ya no usan relojes de muñeca; estudios sociales han identificado una diferencia cultural resaltable a simple vista entre los chicos de ésta edad escolar, y los mayores de 25 años de edad (como yo). Los jóvenes de ahora no reconocen la seña de cuando alguien apunta con su dedo indice derecho la muñeca izquierda levantada a la altura del pecho, que generalmente se usaba para preguntar la hora o para indicar de que te apuraras, porque los jóvenes han crecido con teléfonos celulares como indicadores de la hora en vez de los relojes de muñeca, por lo tanto, no asocian a la muñeca con la hora. El cambio cultural ha sido tan notorio, que incluso algunos han declarado que el reloj de muñeca está muerto (pero es que no han visto la última generación del iPod Nano, ilusos). Y pareciera que tiene sentido esta tendencia, después de todo, cargas con un teléfono celular, y estos te dicen la hora, ¿entonces por qué otro aparato en tu muñeca?

El reloj se cree que fue el primer aparato personal móvil en el mundo cuando se creó en el Siglo XVI. Los primeros relojes personales se cargaban alrededor del cuello o pegados a la ropa, porque eran muy grandes para caber en los bolsillos, peor aún en las muñecas. A partir de 1670, llegó el chaleco como moda, y el proceso de miniaturización avanzó al punto de que los relojes podían guardarse en los bolsillos del chaleco. El mismo proceso de miniaturización y todo tipo de innovaciones, hicieron posible que el reloj pudiera ser cargado en la muñeca. Los primeros relojes de muñeca se usaron por la Marina Alemana alrededor de la década de 1880, y desde esas fechas hasta el presente, el uso de relojes de muñeca por marinos y soldados durante la guerra fue constante. (Incluso, si se estudian las tendencias de moda en el hombre a través de los años, muchas de estas son tomadas de los soldados y marinos a la vida civil, como el abrigo, la gabardina, el reloj de muñeca, las botas, las suelas antiderrapantes, entre otros accesorios).

A principios del siglo XX, el reloj de bolsillo aún era el accesorio dominante para los hombres, mientras que las mujeres usaban más el reloj de muñeca. Por supuesto, los hombres usaban un reloj de muñeca cuando se necesitaba, como los pilotos aviadores por ejemplo. Después, tantos hombres fueron a la Primera Guerra Mundial, que el mismo ambiente de Guerra demandaba el uso de los relojes de muñeca, así que los soldados que regresaban a casa marcaron la tendencia de usar relojes de muñeca como accesorio de moda todo el tiempo. La tecnología siguió avanzando, produciendo relojes de muñeca pequeños, precisos y durables. Se crearon relojes de muñeca para todo tipo de consumidores, desde los relojes con Mickey Mouse para los niños, pasando los que están incrustados con diamantes, e incluso los electrónicos con calculadora que aparecieron en la década de 1980. El reloj de muñeca era el accesorio estándar para todos los hombres y mujeres desde la década de 1930 hasta el año 2000. Después fue que los teléfonos celulares, y luego los ahora llamados smartphones, se volvieron más accesibles, siendo así que los relojes de muñeca han perdido terreno. Visto desde otro punto de vista, ¿qué es un smartphone? Es un reloj de bolsillo. Sin que nadie lo notara, regresamos a la era de los relojes de bolsillo de finales del siglo XIX. Si se analiza el asunto, el hábito de checar la hora husmeando en el bolsillo, sacar el bulto, apretarle un botón para que ilumine la pantalla y dé la hora, para después regresar al bolsillo, es retomar la era Victoriana en una forma rara de steampunk. La miniaturización creó al smartphone, y la misma miniaturización lo destruirá.

Usar el teléfono celular para ver la hora no es lo ideal. Por ejemplo, no puedes revisar la hora durante una película sin molestar a otros con la luz de la pantalla. Y aunque puedas usar un smartphone para medir la velocidad y distancia mientras corres o andas en bicicleta, tendrás que dejarlo cuando nades. Mientras continúe el proceso de miniaturización, la tendencia puede ser que en vez de cargar un aparato con demasiadas funcionalidades, se regrese a un aparato con funcionalidades suficientes en un menor tamaño que sea discreto y que se pueda cargar más fácil en el cuerpo. Sensores se están colocando en las plantillas de nuestro calzado, las cámaras digitales se colocarán en nuestras gafas. Reproductores de música serán tan pequeños que se incrustarán en nuestra ropa. Y por consiguiente, muchos tipos de aparatos y funciones regresarán al reloj de muñeca mañana. (De hecho, el fabricante japonés Casio apuesta por esta tendencia desde hace años).

Con la nueva especificación de Bluetooth 4.0, hará más fácil que dispositivos pequeños se puedan comunicar con otros de manera inalámbrica. Siendo más específicos, la nueva versión describe que dispositivos que usan baterías de relojes estándar se puedan comunicar a través de este protocolo, y con una velocidad muy rápida. Ya hay tecnologías que se están incrustando en los relojes de muñeca. Ejemplo claro, el fabricante Seiko sacó el modelo Active Matrix EPD con pantalla LCD de alta resolución para poder leer documentos electrónicos, y que por su tamaño, usa menos energía que un lector de documentos electrónicos tradicional (el iPad consume más energía que el Kindle); de hecho, este nuevo reloj de Seiko se cargará usando un panel solar, y además, mantiene su hora ajustada a través de radio frecuencia (no requerirá de plan de datos o Internet para mantener la hora, como los teléfonos celulares). Este modelo de Seiko, al igual que la linea G Shock y Pathfinder de Casio, son los modelos a seguir del reloj de muñeca del futuro, ahora imagina si a éstos les agregamos conectividad por Bluetooth. Apple, con la nueva generación de iPod Nano, creó un reloj de muñeca por accidente, con el plus de que además es un reproductor multimedia.

HP, también está desarrollando un reloj de muñeca para el ejército de Estados Unidos, que usará energía solar, soportara videoconferencia, entre otras cosas. Muchos de los electrónicos que existen en nuestra periferia que ya no son comprados por consumidores jóvenes y ordinarios, serán de nuevo una moda en los años venideros, teniendo más funcionalidades y más baratos. Yo en mi punto de vista personal, un reloj de manecillas, y una brújula, son más funcionales que un GPS y un teléfono celular, por una simple razón: No requieren de estar cargando batería de la corriente a cada rato, y sí sirven en casos de emergencias.